¿Cuánto se tarda realmente en recorrer un centro comercial?

Entrar por una puerta y salir por otra podría parecer un trayecto de pocos minutos. Sin embargo, cuando el objetivo es conocer las tiendas, buscar un producto concreto, comer o simplemente pasear, el tiempo puede aumentar considerablemente.

No existe una duración universal para recorrer un centro comercial o también conocido como malls, la superficie, la distribución de los establecimientos, el número de niveles y, sobre todo, el ritmo de cada visitante influyen directamente en la experiencia. Incluso una visita aparentemente rápida puede terminar ocupando buena parte de la tarde.

El tiempo depende de cómo se recorra

Una persona que atraviesa el edificio sin detenerse necesitará mucho menos tiempo que alguien que entra en varias tiendas, en un recorrido sencillo, destinado únicamente a desplazarse de un punto a otro, pueden bastar entre diez y veinte minutos en un establecimiento de tamaño medio.

La situación cambia cuando el visitante quiere explorar. Detenerse frente a los escaparates, consultar precios, probarse ropa o comparar productos hace que el tiempo de desplazamiento deje de ser el principal factor, una visita de entre una y dos horas resulta habitual.

Muchos centros comerciales concentran en un mismo espacio tiendas, restaurantes, servicios y propuestas de entretenimiento, la propia distribución puede obligar a cambiar de planta o recorrer zonas diferentes para completar una visita. En algunos complejos, por ejemplo, existen establecimientos repartidos entre varios niveles, mientras que otros concentran una parte importante de su oferta en una sola planta.

Caminar no es lo mismo que visitar

Hay una diferencia importante entre medir un recorrido y medir una experiencia de compra, el primero puede calcularse aproximadamente a partir de la distancia y la velocidad al caminar. El segundo incorpora factores mucho menos previsibles.

Una persona puede caminar varios cientos de metros dentro de un centro comercial y tardar pocos minutos. Sin embargo, si durante ese trayecto consulta varias tiendas, utiliza un servicio, espera a otra persona o se detiene a comer, el tiempo total aumenta rápidamente.

También influye la afluencia, durante las horas de mayor actividad, desplazarse entre determinados espacios puede resultar más lento. Las colas en las cajas, los ascensores con mayor demanda y las zonas gastronómicas concurridas añaden minutos que no aparecen cuando se calcula únicamente la distancia.

Una visita completa puede ocupar varias horas

Cuando el objetivo es realizar compras y aprovechar otros servicios, conviene pensar en una visita más amplia, consultar previamente la ubicación de los establecimientos puede ahorrar desplazamientos innecesarios, especialmente en centros con varios niveles y una oferta comercial extensa.

La información disponible en las plataformas de los centros permite localizar tiendas, restaurantes y servicios según su ubicación. También puede resultar útil comprobar los horarios antes de acudir, ya que no todos los establecimientos tienen necesariamente las mismas horas de atención.

El factor que más cambia el cálculo

El propósito de la visita es probablemente el elemento que más altera cualquier estimación, quien solo necesita recoger una compra puede permanecer poco tiempo en el recinto. En cambio, una familia que combina compras, comida y entretenimiento puede pasar varias horas.

Por eso, calcular que “recorrer un centro comercial lleva media hora” puede resultar engañoso, esa cifra puede representar únicamente el tiempo de desplazamiento, no la duración real de la visita.

Cómo calcular el tiempo antes de ir

Una aproximación razonable consiste en separar mentalmente el trayecto del tiempo destinado a las actividades. Primero hay que considerar cuánto puede llevar llegar hasta la tienda o zona que interesa, después conviene añadir el tiempo previsto para comprar, esperar, comer o utilizar otros servicios.

La experiencia demuestra que una visita planificada para una hora puede prolongarse fácilmente si aparecen nuevas compras o actividades durante el recorrido.

No hay un cronómetro que determine cuánto tarda una persona en recorrer un centro comercial, para un desplazamiento directo pueden ser suficientes unos minutos, mientras que una visita con compras, restauración y entretenimiento puede extenderse durante dos horas o más. La diferencia no está únicamente en el tamaño del edificio, sino en todo aquello que sucede mientras se lo recorre.

La mejor estimación, por tanto, no consiste en preguntar cuánto mide el recorrido, sino en preguntarse qué se quiere hacer durante la visita, ahí es donde realmente empieza a contarse el tiempo.