La compañía Apto invertirá alrededor de 2.000 millones de euros en la construcción de un gran campus de centros de datos en Fuenlabrada, un proyecto que convertirá a la ciudad en uno de los principales nodos tecnológicos del entorno europeo. El complejo se ubicará en un terreno de 195.000 metros cuadrados, situado a 14 kilómetros del centro de Madrid, donde anteriormente se encontraba una planta embotelladora industrial que ya ha sido demolida.
El campus estará formado por cinco centros de datos y tendrá una capacidad total prevista de hasta 240 MW. El proveedor de infraestructuras digitales ya ha obtenido el permiso de construcción para la primera fase, por lo que el inicio de las obras se prevé de manera inmediata.
La compañía, que desarrolla el proyecto en colaboración con Arnaiz, ya ha completado los trabajos de preparación del terreno, incluida la construcción de una subestación eléctrica de 40 MW. Además, el plan contempla una segunda fase de 122 MW, con el objetivo de que el 50% de la energía utilizada en ambas fases sea 100% verde.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Comunidad de Madrid, Invest in Madrid y el Ayuntamiento de Fuenlabrada, además del apoyo de la Unión Europea a través del programa InvestEU. El proyecto se plantea como una actuación de regeneración de suelo industrial con impacto a largo plazo tanto para los clientes del centro de datos como para el entorno urbano.
Entre las actuaciones previstas se incluye un proyecto paisajístico que contempla la plantación de miles de árboles y arbustos, además de la creación de senderos peatonales y zonas de ocio para uso de la comunidad. El diseño del campus también incorpora medidas de construcción sostenible, generación de energía renovable y soluciones de movilidad más ecológicas.
La llegada de esta infraestructura refuerza el papel de la Comunidad de Madrid como principal hub digital del sur de Europa, una posición que ha consolidado gracias a un crecimiento más rápido que el de otras ciudades tecnológicas como Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París o Dublín. Actualmente, la región cuenta con 35 centros de datos en funcionamiento, considerados clave para la competitividad de su economía y su proceso de transformación digital.